Una cocina con alma

Amanecía con la luz perfecta para fotografiar esta coqueta cocina, los ventanales al cuidado jardín y el espacio que comparte con el office, la convierten en uno de los lugares estratégicos de la casa; así que sin más preámbulos doy paso a este precioso reportaje fotográfico, donde una vez más las imágenes valen más que mil palabras.

 

Con todos los detalles muy cuidados y con cada elección convertida en acierto, se consiguen un resultado tan chic como el que estás viendo. Si tuviera que definirla andaría entre dos aguas, moderna por la elección en las líneas de mobiliario, clásica por el detalle del papel decorativo de las paredes, elegante por las encimeras en piedra natural que combinan a la perfección con la carpintería negra de puertas y ventanas, en definitiva, un sinfín de etiquetas que me han llevado a ponerle título a esta entrada ‘cocina con alma’.

 

En este proyecto se buscaba estética, funcionalidad y máxima capacidad, aquí las claves:

  • Mobiliario bajo a base de cajones y gavetas totalmente extraíbles para facilitar todos los accesos y que nada caiga en el olvido.
  • Mobiliario alto a techo, aprovechando la máxima altura y enmarcando el curioso ventanal panorámico que da al jardín. ¡Todo un acierto!
  • Muebles columna que custodian el gran frigo de acero (Side by Side) a ambos lados y que son la despensa perfecta de suelo a techo.
  • Isla a dos alturas que alberga zona de cocción y una barra polivalente.
  • El elemento estrella, las encimeras Cheyenne. Este granito brasileño destacado en la ‘Colección Naturamia’ de Levantina con su imponente color negro y veteado irregular, enamora a primera vista.

 

Todo el espacio es compartido con un office en perfecta sintonía con la cocina. La isla nos recuerda a las cocinas en vivo, y la mesa y la barra dan servicios diferentes dependiendo del día, el momento o el evento.

Es importante destacar el horno de 90cm bajo la placa de las mismas dimensiones, todo ello cubierto por una gran campana de isla en T invertida que cierra el conjunto por la parte superior con su 120 centímetros. (Aunque las campanas de techo están más que de moda, no me podría imaginar este espacio sin una extracción clásica de estas características).

 

A modo de murales vegetales con diferentes dimensiones y lejos de ser el problema, las ventanas se convirtieron en un punto a favor de la composición final. Los ritmos neutros y desapercibidos del mobiliario blanco brillo, contrastarán y enmarcarán las distintas estaciones en el jardín, en definitiva una maravilla.

 

…Cheers!

Por muchos más proyectos con alma…

 

 

Fotografía: Silvia Paredes

 

 

 

 

 

 

Nadia Ramos

Nadia Ramos

Soy Nadia, arquitecta madrileña y diseñadora de mobiliario, especializada en cocinas a medida. En este blog comparto arquitectura e interiorismo, productos con marcas con las que trabajo y algunas aficciones como cocinar. ¡Bienvenid@!

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